Pies en la tierra y, manos en el corazón.

martes, 17 de noviembre de 2015

Alma mía


El destello no perturbador
De sus grandes ojos fijos
Al momento de chocar con los míos;
Como grandes lunas
Como un eclipse.


Sus suaves y carnosos labios
Hacen que sea una pecadora
Pero cómo disfruto pecar,
Si es a su lado.

Morderle los mismos,
Mientras mis manos
Realizan un pequeño tour
En su hermoso y terso torso.

Es ese tema de conversación
Que siempre quiero tocar
Y nunca terminar
Tanto que su palpitar es mi sinfonía favorita
Al momento de despertar.

Y sé que nunca se nos hizo complicado sentir
Mas bien, es lo que primero fluyó
Tampoco demostrarlo,
En cambio, decirlo
Cariño, ese fue otro rollo.

Mientras tanto
Alma mía, tienes el poder
Átame, desátame,
Muérdeme, arráncame la piel
Pero nunca de tu ser.

No hay comentarios:

Publicar un comentario