Pies en la tierra y, manos en el corazón.

domingo, 10 de mayo de 2015

Gajes del oficio

Hablo como si fueras otra

Me ves, esperanza

Me escuchas, caes

Me sientes, tormenta y un poco de altivez.




Cuya decisión tomaste desde la primera estancia
Automáticamente te convirtió en un ser admirable
(Muchos sabemos que no todos dan vida)
La forma un poco estricta que interpretas

Cuando algo no es de tu agrado

Sueles decir que lo haces por cuidarme,

Por hacer mejor persona de mí
En este mundo caótico. 

Creo que nunca te lo he dicho
Gracias, por no arrebatarme la vida
Perdona, las veces que he pensado raras cosas
Y echar a perder tus esfuerzos
Me he dejado ir de pena,
De repente estoy con suerte y vas, me salvas
Muchas veces sin que te des cuenta, esas son las mejores

Lo que no comparto es que te niegas a creer en lo no convencional
Hasta tal punto de no soportar que permanezcan en mí. Entiendo tu posición
Espero y algún día entiendas o comprendas la mía
Siempre he dicho, los recuerdos quedan
Uno siempre se lamenta cuando un ser querido fallece
No quiero que pase lo mismo conmigo
Tenemos montañas y volcanes
Solo hay que saber equilibrarse

Quizás has tenido muchos días de incertidumbre,
Queriendo interpretar mis pensamientos
Para ver si podías entender lo que ocurre conmigo
Al final como cada día, llegas a la avenida nada
Y tú, intentando hacer creer que has olvidado
Ciertas cosas para no herirte
Tal vez no herirme


Pretendes engañarte a ti misma realizando actividades,
Tus pensamientos pueden tomar un vuelo no definido de llegada
Sabes que puede ser masoquista la mente
Sé que varias veces piensas y sientes que desfalleces,
Algunas a mi causa, otras, gajes del oficio de ser mamá. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario