Pies en la tierra y, manos en el corazón.

jueves, 30 de abril de 2015

Opuesto

Cuando le quiero tener, me esquiva

Mandándome a una esquina



Su corazón y mente poseen un cerrojo difícil de romper
Se enamoró de mis demonios. Quedando un resplandor
Ellos han partido. Y ella ya no quiere querer
No se le nota el mínimo interés de intentar
Hey karma, vete. Aquí no te quiero ver llegar.


No se extraña a los extraños
No completan los incompletos
No comprenden los incomprendidos.

La voz de antaño no era tan melodiosa
Da equilibrio, como una Diosa
Diáfana, y un poco cautelosa.

Se nota agotado tratando de asumir la locura de su amada
No contenga recelo, no sea reservada
Exponga sus singulares placeres
Detona las chispas que hacen ser quien eres
Asumiendo la enajenación absoluta
Quien le brinda estaciones astutas.

No te alejes ni poquito
Quiéreme tan solo tantito
Que no mate ese corazoncito
Ferviente de amor inaudito.

El inconsciente no miente, lo he comprobado
Dispense usted si quiero adentrarme en un ser aún no aprobado
Permítame informarle que gracias a usted he definido lo que me apetece
Se lo debo, y algún día espero nos reunamos para manifestarle mis intereses.

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