Pies en la tierra y, manos en el corazón.

jueves, 26 de marzo de 2015

Bendita tarde, como ninguna otra

Desde esa noche no quise saber nada, ni detalles de lo ocurrido, ni quien era el involucrado. A pesar que me negué a pensar en ello, he llegado a una conclusión...




Debo buscar una nueva dirección
Al menos que llegue por su decisión
Nada de casualidad
Mi mundo cotidiano...
Se estaba cerrando cada vez más.

Bendita tarde, me has llevado a una respuesta accesible

El comportamiento no cambiará,
Si bien es cierto los individuos cambiamos,
Pero tendremos perenne nuestra esencia.

Dejaré que me guíen nuevas manos
Dejaré que me sostengan nuevos brazos
Dejaré recordatorios intensos
Y una que otra felicidad inmensa.

Dejamos de ser indiferentes para los espectadores
Cagando todo jodidamente e innecesariamente
Perdiendo absolutamente todo de nuestro paso
Peor que un Tsunami...

Esta vez no me estoy dejando llevar por la emoción del momento
Presiento que todo es un presagio para un buen sentimiento
Ir a nuevos lugares o a los de costumbre,
Con la necesidad de pensar en un yo positivo
Y en una nueva vida...
Desintoxicárse de lo prohibido.

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